María, la bebé más pequeña del mundo en ser operada del corazón

La operación la ha realizado con éxito la Unidad de Arritmias del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona
María, la bebé más pequeña del mundo en ser operada del corazón | EFE

 

María, nacida a la semana 30 de gestación y pesando solo 1.310 gramos, ha sido la bebé más pequeña del mundo en ser operada del corazón con éxito gracias al personal de la Unidad de Arritmias del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona. La pequeña sufría hasta 300 pulsaciones por minuto en el interior del útero materno, cuando lo normal son 150.

Tras haber tratado a la madre, durante el embarazo, y a la bebé, una vez nacida, a distintos fármacos que no consiguieron curar la taquicardia incesante que padecía la pequeña. Por ello, se trasladaron del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, donde vive la familia, hasta el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, diez días después de haber nacido, donde la bebé fue operada con éxito el pasado 4 de enero.

El corazón mide solo dos centímetros

Este martes 26 de febrero se ha realizado una rueda de prensa con el doctor Brugada y la doctora Sarquella, de la Unidad de Arritmias del Hospital Sant Joan de Déu, en la que han explicado los detalles de esta operación. Se trata de una ablación cardíaca en la que se necesitó introducir un catéter por la vena femoral de la pequeña, de menos de un milímetro, y que dirigieron hacia el corazón, de menos de dos centímetros.

La pequeña presentó taquicardia incesante a las veinte semanas de gestación | EFE

 

Los padres de María, Raquel y Alfonso, han querido agradecer a los profesionales de ambos hospitales, tanto el de Zaragoza como el de Barcelona, la atención recibida durante el embarazo, el parto inducido y la operación de la pequeña que ha acabado convirtiéndose en la bebé más pequeña del mundo en ser intervenida del corazón.

La vida de la bebé corría peligro

Según ha explicado el doctor Brugada, la taquicardia fue detectada a la semana 20 de gestación y los fármacos antiarrítmicos suministrados a la madre a través de la placenta no surtieron efecto. Sin embargo, el tratamiento proporcionó algo más de tiempo y se logró alargar el embarazo, hasta tener que provocar el parto a la semana 30.

La doctora Sarquella ha confesado que la grave insuficiencia cardíaca que padecía la niña «estaba poniendo seriamente en peligro su vida» y los fármacos tampoco estaban surtiendo efecto, por lo que se procedió a derivar a la bebé al Hospital de referencia en España para tratar las arritmias pediátricas y operar su diminuto corazón, donde en 2003 otro bebé fue operado y ahora es todo un adolescente sano.

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