Mónica, apuñalada por su pareja en Burgos: «¡Me ha matado! ¡Me ha dado en el corazón!»

Los vecinos la encontraron en el suelo después de que el agresor la tirara por la ventana
Mónica murió tras ser apuñalada por su marido en Salas de los Infantes, Burgos | EFE

 

Mónica, de 29 años, fue apuñalada presuntamente por su marido y, al intentar pedir ayuda por la ventana, la empujó, cayendo al suelo en el patio interior donde fue encontrada por los vecinos. «¡Me ha matado! ¡Me ha matado! ¡Me ha dado en el corazón!», tras quince minutos de sufrimiento, perdió la vida. El hombre, Biser de 39 años, se entregó a la Guardia Civil poco después.

Así lo ha relatado Constantino Ruiz, concejal de Educación de Salas de los Infantes (Burgos), a ‘El Español’. «¡Hay una señora en el patio! ¡La han tirado por la ventana! ¡Es la Mónica!»,  escuchó gritar a las diez de la mañana de este lunes. Corrió hacia el lugar y Mónica, quien llevaba más de una década en el pueblo, «estaba rodeada por un charco de sangre».

Una familia muy querida en el pueblo

Mónica y Biser provienen de Bulgaria, donde tuvieron a su primera hija cuando ella tenía solo 14 años y ya en España, dos años más tarde, tuvieron a la segunda. La familia estaba asentada en el pueblo burgalés y un vecino explica que «se habían adaptado a la perfección. Ella siempre intentaba participar en las actividades del pueblo. Tenía un carisma especial». Además, la joven era la primera suplente de la lista del PP en el Ayuntamiento.

«Muchos vecinos les daban dinero para que pudiesen llegar a fin de mes», ha añadido y ha confesado que de esta forma han podido ayudar a que las hijas del matrimonio, de 15 y 13 años, pudieran asistir a clases de canto, violín y guitarra en la escuela de música del pueblo: «La mayor tiene una voz angelical». Por otra parte también les donaban ropa y les ayudaron a conseguir trabajo.

Mónica intentó pedir ayuda por la ventana y su pareja la empujó | EFE

 

Así Mónica empezó como empleada del hogar y finalmente consiguió un puesto como cajera en el supermercado. Además, en sus tiempos libres se encargaba de organizar eventos multiculturales, entre los cuales también enseñaba a cocinar platos típicos de su país de origen: «Trabajaba como una bestia». Por su parte, Biser era limpiador en el Ayuntamiento, pero llevaba un tiempo en el paro debido a unos problemas en el corazón.

Mónica lo denunció por malos tratos en 2011

Hace unos días, el 28 de junio, la vivienda de la pareja se incendió. Justo el día en el que Mónica supuestamente iba a cenar con sus compañeros del Consistorio: « Me encontré a su marido esa misma tarde y me confirmó que ella cenaría con nosotros, pero no vino. No dijo nada y dejó de contestarnos al Whatsapp», cuenta una amiga.

Desde entonces le perdieron la pista: «Nos enteramos de que se había ido a vivir con sus hijas a casa de su madre a San Leonardo de Yagüe, en Soria. No la volvimos a ver por aquí». Aunque otra vecina cuenta que Biser sí continuó paseándose por el pueblo: «Me crucé con su marido hace dos días y tenía un brazo vendado porque se había quemado».

Al parecer, en 2011 Mónica denunció a su pareja por malos tratos al resultar herida por lesiones tras una discusión. Sin embargo, no continuó con la denuncia y en el Juzgado explicó que se había golpeado accidentalmente, por lo que se archivó el procedimiento. Este lunes la joven volvió para recoger algo de ropa, encontrándose con Biser, quien la habría apuñalado y tirado por la ventana cuando intentaba pedir ayuda.

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