ESPAÑA DIARIO

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: info@espana-diario.es

Inés, la misionera de Burgos, pudo ser asesinada en África por un ritual satánico

El obispo de Bangassou, en la República Centroafricana, ha asegurado que desconoce la causa concreta del asesinato pero que hay distintas hipótesis
Inés Nieves murió al ser decapitada | Cedida

 

El obispo de Bangassou, en la República Centroafricana, el burgalés Jesús Ruiz Molina, ha asegurado que desconoce las causas del asesinato de la religiosa Inés Nieves Sancho, de 77 años, que fue degollada el pasado domingo.

Sin embargo, ha explicado que no se descarta que hubiera sido víctima de un robo e incluso de la acción de algún rito satánico, «que abundan en la zona».

La religiosa Inés vivía sola en una zona «tranquila»

En declaraciones del obispo facilitadas por la Diócesis de Burgos, Ruiz Molina ha afirmado que conoció a la religiosa, que llevaba 27 años en la República Centro africana, hace un año y que vivía sola en una zona «relativamente tranquila» en el sureste del país, aunque hay catorce grupos armados operativos en la República Centroafricana.

Ruiz Molina ha reconocido que la situación ha mejorado mucho desde los acuerdos de Jartum de principios de febrero, aunque sigue habiendo mucha violencia y no se descarta que la religiosa pueda haber sido víctima de alguno de los grupos armados.

Se la llevaron de su habitación y la mataron

Al estar a 1.500 kilómetros del lugar del asesinato, monseñor Ruiz Molina ha indicado que no conoce muchos detalles, salvo que la religiosa, de 77 años, fue sacada de la cama a la fuerza por unos desconocidos que accedieron a su habitación y la condujeron al aula de costura, donde fue acuchillada y le cortaron la cabeza.

Según la diócesis de Burgos, la religiosa realizaba su vocación misional en una escuela perteneciente a la congregación francesa de las Hijas de Jesús de Massac, donde atendía a las más jóvenes del pueblo y donde ha sido enterrada ayer por deseo propio y de su familia.

Aunque era de Burgos, la religiosa estaba en misiones bajo la tutela de una comunidad religiosa de Francia y también tenía nacionalidad francesa.