Joaquín, el ex legionario que recibió un disparo de un mando durante una prueba en Albacete

El joven resultó herido de gravedad mientras varios grupos coordinados realizaban un ejercicio con fuego real
Un ex legionario resultó herido de gravedad tras recibir un disparo durante un ejercicio con fuego real | Cedida

En la Legión es muy común que se utilice munición real durante algunos ejercicios de prácticas. Así, a lo largo de los años, varios soldados han resultado heridos al ser alcanzados por alguna bala. Como fue el caso de Alejandro, quien perdió la vida este pasado mes de marzo al recibir un disparo presuntamente del sargento en el Campo de Maniobras de Agost (Alicante). O el de Joaquín, en enero de 2017, cuyo caso sigue abierto.

Una bala le alcanzó por el abdomen

Joaquín sufrió un accidente al ser alcanzado en el abdomen por una bala disparada por un mando. El soldado tenía 26 años y pertenecía a la Brigada Rey Alfonso XIII, cuando recibió el disparo por el lado izquierdo y la bala se alojó muy cerca de la columna, provocándole daños con pronóstico grave. Rápidamente fue trasladado en helicóptero hasta el hospital Universitario de Albacete, donde fue operado de urgencia y donde estuvo ingresado hasta recuperarse.

Actualmente, según avanza ‘El español’, Joaquín se encuentra formándose en la Guardia Civil en Cáceres, dejando atrás la Legión, aunque el citado medio no ha obtenido permiso para hablar con él, su caso continúa abierto en el Juzgado Togado Militar Territorial número 23 de Almería. En ningún momento se ha dudado que fuera un accidente, sin embargo, se buscan responsabilidades porque algo tuvo que fallar.

El día del accidente, los soldados se encontraban realizando un ejercicio de asaltar una posición de manera coordinada entre grupos. El abogado de Joaquín ha explicado: «Cuando una unidad está acostumbrada a maniobras similares es inevitable caer en una rutina y se pueden acabar relajando las medidas de seguridad». Además, no se tomaron las suficientes medidas de seguridad previas y también se recogió demasiado rápido el lugar del accidente, sin que recogieran las pruebas necesarias.

En la Legión se realizan más ejercicios con fuego real que en otros grupos del Ejército | Cedida

No hubo planificación previa

Generalmente, antes de un ejercicio con fuego real se lleva a cabo un ensayo «en seco», es decir, los soldados practican sin disparos para conocer lo que debe hacer cada uno en cada momento. Sin embargo, ese día no se realizó. Además, según el abogado, tampoco se realizó el reconocimiento de los sectores de tiro, «no había planificación ninguna y no se realizó ningún tipo de explicación con mapas», aseguró un ex legionario presente que ahora es civil.

Además, al parecer, el chaleco protector de Joaquín no era adecuado, pues en la Legión se utilizan del tipo antifragmentario, que solo protegen de rebotes o disparos indirectos, en lugar de utilizar los chalecos con placas de metal que paran o amortiguan las balas, como hacen otras fuerzas militares. Aunque todos protegen más por la parte delantera o trasera, por lo que probablemente hubiera resultado herido igualmente, ha explicado su abogado.

Actualmente, Joaquín quiere que se depuren responsabilidades y que se esclarezcan los hechos, además de recibir una indemnización. En su día, el joven escribió: «Puedo decir que es cierto que cuando piensas que vas a morir, no es que veas tu vida pasar en imágenes, pero sí piensas en todo lo que es importante en tu vida» y quiso agradecer todo el apoyo recibido: «Aquí se demuestran los hermanos de verdad. ¡Viva la Legión!».