El hombre degollado en Herencia, Ciudad Real, fue asesinado por un amigo íntimo

El asesino confeso se entregó después de matarlo, aunque no ha explicado los motivos que le llevaron a hacerlo
Jesús Mora, degollado por su amigo íntimo, regentaba la ferretería La Plaza en Miguelturra | Google Maps

 

Sale a la luz la relación que unía el hombre que fue degollado en Herencia, Ciudad Real, y su asesino, aunque se mantiene el secreto de sumario. El pasado viernes 8 de febrero el presunto culpable se entregó en la comisaría de la Policía Nacional de Alcázar de San Juan después de degollar a la víctima.

Ahora han salido más detalles de este trágico suceso, compartidos por ‘El Español’. El fallecido es Jesús Mora de 59 años y vecino del municipio de Miguelturra, trabajaba en la ferretería de su familia y fue asesinado por un amigo íntimo.

Jesús, asesinado por un amigo

Los hechos tuvieron lugar el pasado jueves, el culpable, de 25 años y de nacionalidad rumana, asesinó a su amigo en un paraje rural localizado en la carretera que une los municipios de Alcázar de San Juan y Herencia. Concretamente en un olivar, casi al pie de los molinos, entre las 18.30 y las 19.00 horas según confesó.

El asesino confeso se entregó en la comisaría de la Policía Nacional de Alcázar de San Juan | Policía Nacional

 

Además, también explicó que iba conduciendo por la carretera CM-420 camino de Quintanar de la Orden cuando el hombre quedó semiconsciente. Entonces paró y con una herramienta le dio un golpe en la yugular para después esconder el cadáver y marcharse. Al parecer llamó a su hermana, que está en Rumanía, y a su hermano, que vive en Villarrubia y fue quien alertó primero a la policía, para contar lo que había hecho. Incluso pensó en suicidarse, pero finalmente se entregó.

Crimen pasional o económico

La investigación baraja dos hipótesis. Una es que lo asesinó por una discusión sentimental, pues es conocido que el fallecido era homosexual, aunque no eran novios, sí se les veía juntos a menudo por el pueblo. La segunda es que hubiera sido por cuestiones de dinero, ya que Jesús solía ayudar a rumanos según cuentan los vecinos: «Venían al pueblo, les dejaba una casa y les daba trabajo».

A los vecinos les cuesta asimilar lo que ha pasado, explican que Jesús «era muy bueno, le gustaba ayudar. No tenía maldad. Era muy buena persona. No me extraña que se hayan aprovechado de él» y que, el día del suceso, al ver que la ferretería estaba cerrada «estaba claro que había pasado algo».

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