La mujer que metió la cabeza de su pareja en una caja, contrató a unos sicarios para el crimen y no les pagó

Los matones dejaron la caja en la puerta de su casa con el fin de presionarla
Jesús María Baranda y Carmen Merino | Facebook

Carmen Merino, la mujer que metió el cráneo de su pareja, Jesús María Baranda, en una caja que dio a una amiga para que guardase, contrató a un grupo de sicarios para que acabaran con la vida de él. En una ocasión ella ya llegó a declarar: «Alguien dejó la cabeza de mi novio en la puerta; la guardé porque era el único recuerdo que tenía».

Según ha explicado Pablo Muñoz, periodista de 'ABC': «Cumplen con el trabajo y queman el cadáver para deshacerse de él, pero ella no les paga». Eso habría sido lo que pasó. Tras ello, la cabeza del hombre habría aparecido frente a la puerta de la casa de la mujer, como forma de presionarla.

Un regalo para su amiga

Con esta situación, Mari Carmen decide regalar la caja con la cabeza dentro a su amiga. Por todo ello, cobra sentido que Carmen Merino, de 61 años, siempre defendiera su inocencia.

«Desde el primer momento supimos que había algo extraño en su desaparición, sospechamos que algo grave había pasado», dijo la prima del desaparecido, Begoña Arias, en declaraciones a la cadena de radio 'COPE'.

«Siempre sospechamos que pasaba algo malo, él no se hubiese marchado nunca sin decir nada. Durante meses nos llegaban mensajes desde su móvil pero con un lenguaje que no era suyo. Por eso pedimos que nos mandase mensajes de voz y desde ese momento no volvimos a saber nada más de él», añadió.

La investigada fue detenida el pasado 30 de septiembre después de que entregara una caja a su amiga con «juguetes eróticos de su pareja», según dijo ella.

Su excusa fue que no quería que la Guardia Civil encontrara los supuestos objetos íntimos porque ya constaba la denuncia por desaparición. Pasado un tiempo, la vecina abrió el paquete debido al hedor que desprendía y se encontró con el cráneo de Jesús María.