La primera víctima de la banda que enterró vivo a un hombre: «Me ataron y pusieron el cuchillo en el cuello»

Se trata de un grupo que engañaba a hombres concertando citas falsas con mujer para robarles
Imagen de archivo de un agente de la Policia Nacional y otro de la Guardia Civil | EFE

 

Tras darse a conocer el caso del hombre que acabó muriendo después de ser enterrado vivo tras acudir a una cita en Zaragoza, el programa de Antena 3, 'Espejo Público' consiguió contactar con la supuesta primera víctima de la banda responsable de los hechos.

Los delincuentes operaban de una forma muy simple: engañaban a sus víctimas haciéndoles pensar que tenían una cita con una mujer con la que habían estado chateando por internet. Una vez que se encontraban en el lugar en el que s ehabían citado, junto a la mujer aparecían varios hombres para robarles.

El hombre con el que pudo hablar 'Espejo Público' ha contado su dura experiencia tras asegurar que todo empezó cuando él llegó al lugar en el que se había citado con la mujer, que «salió del coche y los chicos aparecieron por detrás».

Le atacaron y robaron

«Me sacaron del coche a la fuerza tirándome al suelo, me ataron y con el cuchillo en el cuello me preguntaron donde tenía las cosas, el dinero, la tarjeta del banco...», explica el hombre.

Según explica, en todo momento utilizaron la fuerza para conseguir su objetivo, incluso con armas: «Me dieron con el táser una descarga y me arrastraron a diez metros del coche. Yo no podía levantarme, ni girar la cabeza, ni nada».

Añade tambien: «Me dijeron que si no daba el pin correcto de la tarjeta ya sabía lo que me iba a pasar. Fui a pedir ayuda porque veía las luces del pueblo».

Detenidos tras enterrar vivo al hombre de Getxo

Después de descubrir el cadáver del hombre de Getxo que acudió a la cita con una mujer en Zaragoza, un hombre y una mujer fueron detenidos. Se les imputaron delitos de asesinato, extorsión, detención ilegal y robos con violencia.

En el lugar en el que residían hallaron armas, joyas escondidas y varios coches que podrían ser de las personas a las que atracaban mediante su 'modus operandi'.