ALERTA QUÍMICA

🔥 Evacuaciones y 4 poblaciones confinadas por el incendio de una fábrica de disolventes en Barcelona

URGENTE

⚖️ Proponen el segundo grado para los presos del 1-O

El motero de Zaragoza que perdió un ojo de un botellazo por llevar la bandera de España

El joven, de 35 años, fue víctima de una agresión por llevar un chaleco de motero donde estaba cosida la bandera
El joven, de 35 años, perdió el ojo derecho como consecuencia de una agresión | Cedida

Un motero de Zaragoza, que no ha querido desvelar su nombre, fue noticia recientemente por haber recibido un botellazo que ha acabado con uno de sus ojos. ¿El motivo? Llevar una bandera de España en su chaleco de motero. El afectado pertenece a un club motero internacional con sede en Holanda del cual tampoco ha querido desvelar el nombre en su entrevista con ‘El Español’. Por ello, lleva varios parches en su chaleco: El nombre del club, el lema, el cargo que ocupa y la bandera del país al que pertenece.

Por ese pequeño detalle de su chaleco, el joven, de 35 años, fue víctima el pasado 19 de octubre de una brutal agresión en Zaragoza. Según su relato, el día antes de la agresión hubo una manifestación en contra de la sentencia de los políticos catalanes y varias personas salieron a contrarrestar a los manifestantes. Él asegura que no fue a esa manifestación pero que el día siguiente los que asistieron buscaban «llevarse por delante al que pillasen».

El joven motero se fue el sábado a un concierto en la zona de ‘La Magdalena’ con sus amigos del club. Explica al medio antes citado que iban con sus trajes con la intención de conseguir nuevos adeptos, pero sin ánimo de provocar a nadie. Al salir del concierto de ‘The Meteors’, él y una de sus compañeros ya vieron a un grupo de jóvenes «de no más de 25 años» que «nos insultaban, nos llamaban fachas, tiraban cosas y amenazaban… Eran los mismos de la manifestación del día anterior que decidieron salir a vengarse».

Los agredieron tirando botellas de cristal

El joven recuerda que no paraban de caer botellas contra ellos. «Yo solamente escuchaba que nos iban a matar por fachas y por hijos de puta. Había una chica que era la que más gritaba. Pero todos iban encapuchados y tiraban botellas», recuerda, antes de hablar del momento en que impactó una botella de cristal contra su ojo derecho: «Yo me eche la mano al ojo enseguida y me noté un montón de sangre. Salí corriendo de allí, entre en la sala y cogí un montón de servilletas y me las puse en la herida».

Acto seguido los agresores salieron corriendo, aun dañando a otras personas por el camino, golpeando a una chica y lanzando una botella contra otro joven. Él fue llevado de urgencias al hospital, dónde al día siguiente le operaron el ojo y tres días más tarde volvieron a practicarle una segunda intervención. «Ahora estoy con antibióticos, con calmantes, con antiinflamatorios…  Por las noches me levanto cincuenta veces de la cama. Porque me duele, porque me llora...», recuerda.

No sabe si podrá volver a trabajar

El afectado asegura que lo que siente es indignación e impotencia: «No vamos a tomar represalias porque está en manos de la justicia. Pero ganas no me faltan». Ahora se encuentra que a sus 35 años podría perder su trabajo, ya que es transportista y cree que le retiraran todos los carnets. Además, es cabo del ejército en situación de excedencia, pero ahora está preocupado porque «no sé cómo verá el Ministerio de defensa mi reincorporación estando mutilado. No sé si podré ser readmitido ni qué pasará». Una angustiosa situación, fruto de una agresión que acabó con su ojo derecho por llevar en su chaleco la bandera de España.