Reyes sabía que la rueda que provocó su accidente estaba «rajada": «Ya lo arreglaremos mañana»

Uno de sus primos lleva el coche a un taller de Mérida, pues el detector de anomalías del coche habría detectado un fallo en una de las ruedas del coche
El vehículo de Reyes tras el accidente | España Diario

 

Según ha publicado el medio ‘El Español’, José Antonio Reyes y al menos uno de sus primos que iba en el coche el fatídico día de su mortal accidente, sabían que la rueda que falló se encontraba «rajada», pues un taller se lo había advertido.

Fue en un taller de Utrera, localidad en la que residía el futbolista, una semana antes del accidente, donde le cambian las ruedas al decirle a su primo que llevara el coche, que no utilizaba demasiado, a que pasara una revisión, pues tenía intención de utilizar dicho coche en los días próximos.

Taller de Utrera

Así, desde el taller, que es uno de los talleres especializados de la zona y cuenta con bastante reputación, aseguran que ellos hicieron bien su trabajo, que era cambiar las ruedas que tenía por otras nuevas y calibrarlas.

Según las declaraciones de una de las responsables del taller: «Estamos muy tranquilos. Ya estuvo aquí la Guardia Civil, vieron la documentación y saben lo que hicimos. Somos profesionales especializados en vehículos de alta gama».

Añade que: «De aquí el coche salió perfecto, calibrado. Nos hemos enterado de que luego pasó la ITV». «Este modelo de Mercedes tiene un sensor de presión baja de ruedas —que avisa al conductor—. El coche salió de aquí con el sensor reseteado —es decir, listo para detectar un fallo de presión de los neumáticos y alertar de ello automáticamente en el panel de mandos—», finaliza.

Era habitual que los tres viajaran juntos | Instagram

 

Así, tras entrenar los días jueves 30 y viernes 31 de mayo en Almendralejo, uno de sus primos lleva el coche a un taller de Mérida, pues el detector de anomalías del coche habría detectado un fallo en una de las ruedas del coche.

Taller de Mérida

Tras observar las anomalías que detectaba el coche, el taller de Mérida corroboró el fallo. «Una llanta rajada», le dijeron al primo que llevó el coche, allí mismo. También declararon en ‘Espejo Público’ que: «Así no se podía» salir a la carretera.

Según sus declaraciones, el cliente respondió que «ya lo arreglaremos mañana en Sevilla». El mecánico entendió que prefería llevar el coche a su taller de confianza y no insistió.

Como Reyes sabía que no iba a jugar aquel fin de semana, tras el entrenamiento emprende la marcha hacia Utrera, con sus dos primos a bordo.

Así, ellos sabrían del fallo mecánico que sufría el coche y, al tratarse de un coche de alta gama y de carácter deportivo las llantas son más delgadas, que sumado a que la llanta trasera izquierda habría estado en malas condiciones para la conducción, es lo que habría provocado el fatal desenlace.