Nerea, la niña que busca donante de médula compatible para salvar su vida y la de otros niños

Su familia busca donantes a través de su propia campaña en las redes sociales, #TodosConNerea
La familia de la pequeña ha emprendido la campaña #todosconNerea para encontrar a alguien compatible con la pequeña | Facebook

 

Nerea vive en Granada, tiene 11 años y, hace unos pocos meses, le diagnosticaron aplasia medular. Empezó presentando moratones por todo el cuerpo, cuando en una visita urgente en el Hospital le explicaron a la familia de la pequeña que tenía una cifra anormal de plaquetas en sangre. Tras un tiempo ingresada, los médicos dieron con el problema: Nerea no produce ni plaquetas, ni glóbulos rojos ni blancos, por lo que necesita un donante de médula compatible para salvar su vida.

No lo son ni sus padres, ni su familia más cercana. Es por eso que su madre y su tía han iniciado una campaña en las redes sociales llamada #TodosConNerea, para concienciar la gente y conseguir que más personas se animen a donar.

Tanto la madre Ana, como su tía, Jessica, explican que el procedimiento es muy sencillo pero muy necesario. «Lo único que necesita la persona que quiera ser donante es acercarse al Banco de Sangre que está en la zona de la plaza de Toros o bien a cualquiera de los pueblos que recorre el vehículo del Centro Regional de Transfusión Sanguínea de Granada y Almería», comentan.

De momento, en ese banco de datos aún no han encontrado nadie compatible con Nerea. Mientras tanto la niña se hace transfusiones de sangre. Esta operación la hacía al principio cada siete y diez días, pero ha sido necesario reducir la periodicidad hasta los cuatro y cinco días. Sin embargo, se trata de una solución temporal, y la niña necesita una donación de médula cuanto antes.

 

Una niña deportista y responsable

Su tía explica que Nerea siempre ha sido una niña muy activa, que «le gusta el fútbol, el boxeo, los animales y también es muy buena estudiante». Su enfermedad no le permite hacer deporte ni tener contacto con los animales, por lo que la familia ha tenido que hacerse cargo de los hámsteres, conejo y pájaros que la niña tenía. De mayor, Nerea lo tiene claro: quiere estudiar Veterinaria o Enfermería, vocación que se ha acentuado tras tener un contacto tan directo con los profesionales del Hospital los últimos meses.

Pero tanto Nerea como sus familiares tienen claro que no se trata del único caso, y que hay muchísimos más niños y más graves que Nerea que también necesitan un trasplante urgente. Por eso su llamamiento también va para otros niños, como por ejemplo «Nico, que es un niño que también está muy grave y necesita un trasplante de forma urgente», cuenta la tía. 

Ana, la madre de la pequeña, quien también tiene un hijo de tan solo tres meses, explica que «la necesidad de hoy de Nerea puede ser la de otra persona en el futuro y la donación no es dolorosa; es como una transfusión de sangre y una punción en la cadera, se tardan apenas unas horas y aunque después el donante pueda sentir alguna molestia, no es peligroso para la salud y la única secuela es que habrás salvado una vida».