El desaparecido que ha aparecido muerto en Huelva podría ser víctima de un ajuste de cuentas por drogas

El cadáver de Samuel Vizcaya, visto por última vez el domingo, ha aparecido en un pozo de una finca de Cartaya junto a otro cuerpo
Samuel Vizcaya habría asesinado por un tema de drogas | Facebook

 

A medida que pasan las horas se van conociendo nuevos datos sobre el caso de Samuel Vizcaya, el joven de 25 años y vecino de Huelva, encontrado muerto tras desaparecer el pasado domingo. La principal teoría con la que trabaja la Policía es que ha sido asesinado, víctima de un ajuste de cuentas por un tema de drogas

Un familiar, según recoge 'El Español' explicaba que el pasado lunes por la mañana recibieron la noticia del hallazgo de su coche, un Seat Ibiza Rojo, quemado cerca del cementerio de la capital onubense.

Este mismo pariente afirmaba que por la noche les confirmaron que Samuel era uno de los cadáveres encontrados en un pozo de una finca de Cartaya. «No nos han dicho mucho más. Sabemos que lo han encontrado junto a otra persona, pero no sabemos ni las causas ni por qué ha podido ocurrir», explicaba Pepe. 

La familia no se explica lo sucedido

La familia no se acaba de creer todo lo sucedido en las últimas horas. Samuel era una persona normal, «un buen chico» que, aparentemente no tenía problemas con nadie. 

La noticia de su desaparición les sorprendió y el shock aumentó cuando les informaron del hallazgo del vehículo quemado y posteriormente del cuerpo. Aun así, la principal línea de investigación es que él y el otro fallecido han sido asesinados por su relación con el narcotráfico.  

Era un simple trabajador en el campo

Este hecho parece increíble cuando se conoce que el joven onubense, casado y con dos hijos, se ganaba la vida trabajando en el campo en la recolección de arándanos. 

La Policía parece tener claro que el crimen no fue un hecho aislado y que los autores los tenían planeado, llevándolo a cabo entre el domingo a las 22:00 horas y la mañana del lunes. Además, se presupone que los dos detenidos conocerían a las dos víctimas. 

Las última incógnitas que quedan por resolver son la identidad de la segunda víctima y las causas de la muerte.