Fallece una mujer en Urgencias en Almería tras estar más de dos horas esperando sin ser atendida

A Dolores le asignaron el segundo nivel de prioridad en el triaje
Dolores permaneció dos horas en una camilla sin ser atendida en el centro médico | España Diario

 

Dolores Alonso Román, de 74 años, murió en el mediodía de ayer martes, 2 de abril, en el Hospital Torrecárdenas (Almería), tras haber estado esperando durante más de dos horas sin ser llamada ni atendida por ningún médico.

Dolores sí fue atendida por el servicio de enfermería que hace el triaje, en el cual le asignaron el nivel dos de prioridad por una insuficiencia respiratoria. El nivel uno de prioridad se otorga a quienes presentan un riesgo de perder la vida.

Según 'La Voz de Almería', Dolores llegó al centro médico alrededor de las 11.30 horas, en camilla y habiendo sido trasladada en un vehículo sanitario. Allí resultó ingresada tras sentir malestar durante esa mañana por problemas respiratorios. Además, Dolores no contestaba ni reaccionaba ante las personas que la cuidan, según explicó la hija de la fallecida al médico local.

No llegaron a atenderla

Fuentes de la Delegación provincial de la Salud ha comunicado que Dolores no llegó a ser atendida por ningún médico de Urgencias. A pesar de ello, no han especificado el tiempo que estuvo en el centro médico sin ser atendida la víctima. Lo ha comunicado la familia, que ya ha presentado una demanda en el Juzgado de Instrucción número 6 de Almería.

La Delegación admite que se trataba de una paciente «dependiente», que presentaba una insuficiencia respiratoria y que estaba en observación, esperando a ser atendida por un médico, pero falleció antes.

Dolores estuvo dos horas y media sin ser atendida por ningún médico | España Diario

La hija ha explicado a La Voz de Almería que «Yo no estaba muy preocupada, porque mi madre había tenido episodios similares en el pasado. Desde noviembre estaba malucha, había sufrido bajadas de azúcar, tenía problemas de movilidad, lo que le obligaba a ir en silla de ruedas, y al parecer tenía un fallo renal por el que no metabolizaba bien los medicamentos».

«Pero después del triaje, ella ha estado dos horas y media sin que nadie la haya visto ni llamado en la sala de espera, no en observación, y donde seguía cuando he llegado yo después de trabajar, pasadas las dos de la tarde» relataba la hija.

Dolores se encontraba en ese momento en una camilla, con los ojos cerrados, cosa que hizo pensar a su marido, de avanzada edad, que se había quedado dormida.

«Cuando llegué, la toqué, y le pregunté cómo estaba, pero en seguida me di cuenta de que algo iba mal», decía su hija. Al poco, los médicos confirmaban su muerte. «No me han dado ninguna explicación…mi madre es muy joven» decía Ana Amécija, la hija de Dolores.

Esa tarde, Ana se dirigió a los juzgados a poner una denuncia al centro médico por negligencia médica. El cuerpo de su madre fue llevado al Instituto de Medicina Legal, en el que se le efectuará una autopsia.

«Los médicos nos han dicho que no han podido ver a mi madre porque están saturados y que no tienen los medios, pero no hay derecho, mi madre ha muerto y quizás podría seguir viva si hubiera sido atendida», finalizaba.