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Iria y Raquel, las adolescentes que asesinaron a su amiga por placer

El programa ‘Hechos reales’ ha recordado el sanguinario crimen de San Fernando, en el que dos menores de edad acabaron con la vida de su amiga Klara para saber «qué se sentía» | Tras seis años en un centro, quedaron libres gracias a la Ley del Menor, y han podido rehacer sus vidas
Imagen de la detención de las chicas | Telecinco

 

El programa ‘Hechos reales’ de Telecinco cerró anoche una temporada que no ha sido tan exitosa como se preveía en un inicio. Pese a ello, decidieron despedirse por todo lo alto, y eligieron uno de los crímenes más sanguinarios y surrealistas de toda la historia de nuestro país: el que se vivió hace 18 años en San Fernando.

 

Raquel e Iria quedaron libres gracias a la Ley del Menor

Corría el mes de mayo del año 2000 cuando esta localidad gaditana quedó sumida en una profunda consternación, por culpa de dos adolescentes que asesinaron a una amiga suya a cuchilladas. Tras seis años encerradas en un centro para menores, lograron quedar libres por culpa de los cambios que entraron en vigor en la Ley del Menor.

Hoy, ambas asesinas han rehecho sus vidas y disfrutan de una vida plenamente normal, algo que no pudo hacer Klara, la que un día fue una de sus mejores amigas y que acabó perdiendo la vida solo porque Iria y Raquel querían saber «qué se sentía» al matar a alguien.

 

Iria era amante de las artes oscuras y el esoterismo

Así las cosas, Iria y Raquel, que en aquél momento tenían 16 y 17 años respectivamente, ya llevaban tiempo mostrando señales de que algo malo iba a suceder. La cabecilla del grupo, Iria, provenía de una familia de militares, y siempre se había mostrado como un ‘bicho raro’. Era definida por sus antiguos compañeros y conocidos como una persona negativa, fría, falta de cariño y amante del esoterismo y las artes oscuras, que se sentía a un nivel superior que todos los demás.

Por todo esto, no le costó demasiado trabajado el hecho de manejar la curiosidad de sus amigas, y conseguir que poco a poco fueran entrando en su mundo de prácticas satánicas y conjuros de brujería, en el cual ella se configuraba como la líder. El grupo llegó incluso a mandar varias cartas a su ídolo José Rabadán, conocido como ‘el asesino de la catana’, demostrando los instintos homicidas que ya rondaban por su cabeza.

Imagen del diario de Iria | Telecinco

 

Klara se acabó alejando del grupo

Pero Klara empezó a darse cuenta de que todo aquello no iba con ella, así que decidió alejarse de las que hasta aquel momento habían sido sus mejores amigas. Empezó a frecuentar otras compañías, y eso fue algo que Iria y Raquel no le perdonaron jamás, y que acabaría suponiendo su propia sentencia de muerte. Así, pues, entre las notas personales de Iria, encontraron un relato escrito tres meses antes de que cometieran el crimen, que explicaba el mismo asesinato que acabarían calcando con Klara.

Lo más escalofriante de todo es que, en ese relato, – que iba sobre tres amigas que decidían acabar con la vida de otra que, previamente, había abandonado el grupo–  se menciona la posibilidad de que la policía les descubriera. La respuesta de la ‘líder’ es la siguiente: «No te preocupes, a nosotras no nos va a pasar nada porque somos menores de edad y, además, tenemos una enfermedad mental que se llama ‘psicopatía’».

 

Tres meses después, asesinaron a Klara a cuchilladas

Y dicho y hecho. Tan solo 90 días después quedaron con su amiga Klara por la noche y, cuando menos se lo esperaba, Iria la cogió y la sujetó fuertemente mientras Raquel empezó a asestarle una puñalada tras otra hasta acabar con su vida. Lo tenían todo tan planificado al milímetro, que incluso se habían preparado una coartada para toda aquella noche. Afortunadamente, no les sirvió de nada, y acabaron siendo detenidas por las autoridades poco después.

Imagen de una reconstrucción de los hechos | Telecinco

 

Unos días más tarde, ambas adolescentes hicieron una reconstrucción del crimen, en la que llamó especialmente la atención lo frías e insensibles que se mostraron. De hecho, incluso se rieron en más de  una ocasión mientras eran trasladadas a la cárcel. Pero lo peor no fue eso, sino que, tal y como habían previsto con anterioridad, la Ley del Menor actuaría como su chaleco salvavidas particular.

 

Tras 6 años encerradas, Iria y Raquel pudieron salir y rehacer sus vidas

De nada sirvió la constante lucha que libraron los padres de Klara García después de los hechos para intentar cambiar la reciente modificación de la Ley del Menor. Finalmente, Iria y Raquel solo fueron condenadas a 8 años de internamiento en un centro de menores por los delitos de asesinato y conspiración para el asesinato. Y, lo más lamentable del caso, es que tan solo 6 años después quedaron en libertad.

Así pues, Iria y Raquel llevan desde 2006 disfrutando de una vida de lo más normal. En la actualidad, Raquel vive con su pareja en una casa de campo, mientras que Iria es pedagoga e incluso ejerce de profesora en una escuela infantil fuera del país.