Ilias, el joven muerto en el centro de menores Tierras de Oria: «Tengo miedo, mamá»

Su madre, Khadija, ha explicado que «le apretaron tan fuerte los tobillos que se le pusieron los pies negros»
El joven Ilias le dijo a su madre por teléfono que tenía miedo | Google maps

 

Los familiares del joven fallecido en el centro de menores de Tierras de Oria, Almería, han denunciado irregulares. La madre de Ilias, de 18 años recién cumplidos, ha explicado en una entrevista para ‘el País’ que su hijo llevaba solo tres meses en este centro de menores y le había relatado cosa horribles, además, no la dejaban ir a verle ni que él saliera, por lo que la mujer llamó a su hermana para que la ayudara a buscar un abogado y denunciar. Al día siguiente de esa llamada, Ilias murió por asfixia, aunque a su madre le dijeron que fue un ataque al corazón.

«Mi hijo no murió, le mataron»

El pasado 1 de julio al as 19.00 horas llamaron a Khadija, la madre de Ilias, desde el centro de menores para comunicarle que su hijo había fallecido «de un infarto». Sin embargo, la mujer ha asegurado con lágrimas en los ojos: «Mi hijo no murió, le mataron», pues su muerte está rodeada de extrañas circunstancias y ha ocurrido en el centro de menores de Tierras de Oria que ha acumulado varias denuncias a lo largo de los últimos años debido al mal trato que los internos reciben en él.

Sin embargo, desde el centro de Oria o la asociación sin ánimo de lucro Ginso que lo gestiona no han querido hablar sobre el tema y simplemente derivan a la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía, desde donde han abierto una investigación para esclarecer los hechos. Aunque el informe preliminar de la autopsia ha señalado «signos de asfixia generales» y en el vídeo de la cámara de seguridad se puede observar que «seis guardias jurado» aplican el «protocolo de contención» y a Ilias «se le ve en boca abajo, con la cabeza apoyada en almohada y el colchón» mientras «le ejercen presión con una rodilla en la escápula izquierda y con una mano en la espalda, aparte de sujetarle la cabeza» y no se descarta «la compresión abdominal o la sofocación con almohada/colchón en esta muerte».

La familia de Ilias ha denunciado irregularidades en la actuación del centro de menores | España Diario

 

Khadija tiene seis hijos e Ilias era el quinto hermano. Los cinco primeros son fruto de su primer matrimonio y nacieron en Tetuán, Marruecos, mientras que la sexta es hija de su segundo marido, un español con quien la mujer se casó en 2016 y, tras esto, pidió el traslado de Ilias hasta España. El joven llegó legalmente en septiembre de 2017 y estudió en un instituto de la pedanía de Guadiaro, en San Roque (Cádiz). Sin embargo, según cuenta su familia, «se juntó con niños no recomendables» y acabó en un centro de menores de Algeciras, por problemas que no han querido detallar. Después el joven tuvo un conflicto que provocó que le aumentaran la pena de internamiento y lo trasladaran a un centro de Córdoba.

«Tengo miedo, mamá»

Desde aquí, Ilias terminó en el centro de menores Tierras de Oria, donde lo recibieron con unas preocupantes palabras según contó él mismo a su madre: «Ya sabemos que vienes calentito de Córdoba, aquí te vamos enfriar». Hasta ese momento, Khadija había podido visitar a su hijo los fines de semana, pero desde que había sido trasladado a Almería, no se lo permitieron: «Si me lo hubiese cruzado por la calle, no le hubiese conocido. Pesaba 90 kilos, cuando él siempre ha sido muy delgado». Además, también ha asegurado que «tres veces al día» le daban medicación a su hijo sin que le hubieran pedido permiso en ningún momento.

El día anterior a la muerte de Ilias, el chico le confesó a su madre por teléfono, único medio que tenían de comunicarse, aunque bajo supervisión: «Es la primera vez que siento miedo en un centro, mamá». Además, le explicó que lo bajaban a una habitación del sótano donde lo ataban con correas y boca abajo como medida disciplinaria. Según los familiares del joven, lo dejaban en el sótano varios días y le supervisaban las duchas, «sin intimidad ni toallas», y su madre ha explicado que a Ilias «le apretaron tan fuerte los tobillos que se le pusieron los pies negros».