La razón por la que es mejor pasar la varicela de niño

A partir de los 15 años, padecer la enfermedad puede provocar neumonía, hepatitis y en casos muy extremos la muerte

Imagen de una persona con los primeros síntomas de la varicela
La varicela puede conllevar graves consecuencias si se padece a partir de los 15 años de edad | Cedida

La varicela es una dolencia muy habitual sobre todo entre los más pequeños. Se trata de una enfermedad infecciosa producida por el virus varicela zóster (VVZ) y sus síntomas son mundialmente conocidos: Fiebre moderada, malestar general y las conocidas erupciones rojas que aparecen en la piel del paciente y que resultan realmente molestas. En general, es una enfermedad benigna, sobre todo si se sufre en la infancia, pero puede producir complicaciones a partir de los 15 años de edad, como hepatitis o neumonía e incluso, en algún caso muy extremo, puede provocar la muerte.

La varicela no es la única enfermedad que si se sufre de adulto puede ser perjudicial para la salud. Las paperas, por ejemplo, pueden dejar estéril a una persona si padece la enfermedad en edad adulta y el sarampión puede llegar a causar encefalitis, que es una inflamación del cerebro.

La necesidad, o no, de provocar la contracción de la varicela

Antes de que aparecieran las vacunas, era común intentar contagiar la enfermedad entre los menores para evitar que la padecieran de adultos, pero esto también comportaba algunas muertes infantiles. Hoy en día es innecesario recurrir a este método gracias a la presencia de las vacunas, todo y que algunas familias rechazan su uso.

Las estadísticas demuestran que las vacunas de la varicela resultan más eficaces que la inmunidad natural. Como dato a modo de ejemplo, en el año 1990, solo en Estados Unidos se registraron 100 muertes por varicela, en contraposición, en el año 2007 la cifra se vio ampliamente reducida y a día de hoy no existe ni una sola muerte que se haya podido atribuir a la vacunación.


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