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Las trampas más comunes para que compremos más en rebajas

Conoce las técnicas y trucos que suelen utilizarse para provocar la «necesidad» de comprar y hacerlo de forma «impulsiva»

Las rebajas de invierno 2020 han empezado este martes. Una tradición que año tras año hace que nos gastemos mucho dinero en artículos deseados durante los anteriores meses, pensando «mejor esperar a las rebajas». Sin embargo, las ofertas de enero pueden ser una trampa pues las campañas de márquetin y publicidad están creadas para provocar una respuesta rápida e irreflexiva, incrementando las compras impulsivas y siendo un verdadero problema para aquellos que sufren adición a las compras.

Para evitar las compras compulsivas en este periodo de rebajas, es importante planificar lo que verdaderamente se necesita y prevenirse ante las ganas impulsivas de adquirir un capricho a precio de ganga, pero innecesario. Además, la OCU recomienda consultar el precio anterior a la oferta y comparar entre establecimientos. Así como evitar el uso de tarjetas de crédito, teniendo un presupuesto fijo y evitando las horas punta.

Las trampas más comunes en las rebajas

A continuación puedes encontrar una lista de las trampas más comunes que nos podemos encontrar durante las rebajas, tanto físicas como digitales, y que hay que tener en cuenta para evitar problemas.

Luces y colores que hipnotizan

El ambiente que se crea durante las rebajas, lleno de luces y colores en las calles, expositores, internet y medios de comunicación, provoca una respuesta automática en nosotros que nos atrae y nos hace querer comprar los productos que ofrecen de forma impulsiva y sin ser conscientes para conseguir una falsa sensación de placer inmediato. Incluso logran provocar una «necesidad» que puede llegar a ser peligrosa y provocar cierta «ansiedad» en aquellas personas más vulnerables a las trampas de las rebajas.

Sin embargo, este sentimiento de placer acaba desapareciendo y, una vez en casa, nos daremos cuenta que realmente no necesitamos lo que hemos comprado y entraremos en un estado de «culpabilidad» o «frustración». Las luces y los colores juegan con nuestros sentimientos y, además, los comercios se aprovechan de ello para poner a la vista aquellos artículos que no habían vendido y que ya daban por perdido.

Letreros llamativos, pero engañosos

En relación con las luces y los colores tenemos los carteles y letreros enormes, en lugares bien visibles y, normalmente, de un rojo que capta completamente nuestra atención. Las letras grandes de color blanco destacan, ofreciendo rebajas de hasta el 70%, sin embargo, una vez dentro del establecimiento no las encontramos, pues solo los han aplicado a muy pocos artículos, generalmente muy caros o anticuados.

Además, los letreritos muestran precios terminados X,99 euros, para que el cerebro automáticamente se fije en el primer número, pero no en los decimales que suman prácticamente un euro más. Sin olvidar la letra pequeña «a partir de», los precios anteriores tachados y las pegatinas rojas, todo para crear la sensación de estar comprando una ganga.

Las trampas del 2x1 y del 3x2

Junto al diminuto «a partir de…», nos encontramos otras trampas, quizá más habituales durante todo el año. Estas son los famosos 2x1 o 3x2. ¡Pero no nos dejemos engañar! ¿Realmente necesitas dos de lo mismo? ¿Sabes cuánto vale una unidad? Normalmente estas ofertas las encontramos en los supermercados y pueden venir bien cuando necesitamos reponer la despensa o los productos de limpieza.

Sin embargo, durante las rebajas son una verdadera trampa porque en muchas ocasiones no ofrecen una rebaja real, pues el precio por unidad acaba siendo el mismo y, a veces, incluso superior. Algo que lamentablemente hacen ciertos establecimientos, junto a cambiar las etiquetas incluyendo el símbolo de oferta, pero sin variar el precio, o incrementarlo días antes para después realizar un descuento.

Redes sociales y comercio digital

Las luces y los colores también están presentes en el comercio digital y en las redes sociales. Captan nuestra atención y pueden llegar a ser incluso más peligrosas, pues tenemos los artículos a tan solo «un clic», incrementando las compras impulsivas y la «satisfacción inmediata», gracias a que pueden realizarse desde cualquier lugar y en cualquier momento.

Las redes sociales están llenas de publicidad atrayente, en cualquier día del año, pero en rebajas añaden la idea de que las ofertas y los artículos son «limitados», provocando el impulso y la falsa «necesidad», antes de que se agoten. Una verdadera tentación y un gran problema, sobre todo para los adictos a las compras.

Preferimos la nueva temporada, más cara

Tanto en tiendas físicas como en digitales, lo que más llama nuestra atención suelen ser artículos de la nueva temporada. Los establecimientos aprovechan el desorden generado por la muchedumbre para tener una zona completamente ordenada, impecable y bien visible con los productos nuevos, para captar nuestra atención y que nos entren ganas de comprarlos en lugar de lo anticuado y desordenado. Sin embargo, la nueva colección nunca está de oferta.

Además, las rebajas que ofrecen ciertas tiendas suelen estar aplicadas a artículos que tienen taras o están defectuosos, así como en todos los productos de temporadas pasadas, creando una sensación de rechazo automático. Nuestra mente nos hace creer que son «peores» que los nuevos, pero a veces la imperfección no supone un problema o no existe gran diferencia entre ellos.

Productos específicos únicamente para rebajas

La organización de defensa de los derechos de los consumidores FACUA ha alertado en más de una ocasión sobre los productos que se fabrican para ser vendidos únicamente durante las rebajas. Los establecimientos ponen a la venta estos artículos con una etiqueta de oferta, sobre todo en áreas de tecnología e informática.

Sin embargo, existe una ley del comercio minorista que determina que, para poder ser vendidos en rebajas, los productos deben haber formado parte de la oferta habitual al menos durante un mes y deben tener la misma calidad.

En rebajas no se puede devolver: FALSO

Tenemos los mismos derechos en cualquier época del año. Existe la falsa creencia que durante las rebajas no se pueden devolver los artículos o que no tiene el mismo período de garantía. Sin embargo esto no es así, aunque algunos establecimientos nos digan lo contrario e, incluso, no nos permitan pagar con tarjeta.

Cambiar o devolver un producto defectuoso o que no responde a nuestras expectativas es un derecho que tenemos cualquier día del año. Además, los artículos comprados en rebajas tienen dos años de garantía, como cualquier otro, y no solo uno como muchas veces nos hacen creer –los productos de segunda mano son los que tienen un año de garantía–. Sin olvidar que también tenemos derecho a pedir la hoja de reclamaciones siempre.