INVITACIÓN OFICIAL:

Únete al nuevo grupo oficial de Facebook de Corazón y Famosos. Cotilleos, fotos, vídeos, encuestas... ¡PINCHA AQUÍ Y ÚNETE!

Contaminación: Río de Janeiro al borde del colapso por el agua contaminada

Cada día cuesta más encontrar agua embotellada en los establecimientos, debido a una alta contaminación de los ríos que abastecen la planta de tratamiento de Guandu

La ciudad brasileña de Río de Janeiro vive estos días una batalla para encontrar agua mineral en las estanterías de los supermercados y establecimientos, después que el agua del grifo de algunos barrios empezara a tener un sabor a tierra, un olor extraño y un color turbio.

La empresa pública que gestiona el agua del estado ha atribuido el problema a una sustancia producida por las algas, que no presenta riesgos para la salud. Aun así, diversos expertos recomendaron evitar su consumo, resaltando que la geosmina puede indicar presencia de otros componentes tóxicos.

Cada día que pasa aumentan, de manera exponencial, los casos de diarreas, vómitos y gastroenteritis, llegando a afectar al menos 69 barrios de la ciudad y otras seis ciudades del área metropolitana.

 

 

Se incrementa la crisis hídrica

La captación del agua de grifo se hace en la estación de tratamiento de Guandu, que abastece casi 8,5 millones de personas. En este enclave desembocan tres afluentes extremadamente contaminados. Desde el año 2001, la estación ha tenido que interrumpir la captación de agua de los ríos por la mala calidad de estos.

Según el ecologista Sérgio Ricardo, fundador de la ONG Bahía Viva, se trata de «una agua intratable, a veces ni siquiera con productos químicos se puede convertir en apta para el consumo. Cuando hay problemas de distribución, quien más lo siente son los barrios pobres y las periferias, pero ahora lo está notando toda la ciudad. Es un problema estructural de Río de Janeiro, no una cuestión puntual».

Las amenazas al sistema hídrico de Río son numerosas: el río Paraíba do Sul, principal fuente de agua limpia para la ciudad, está rodeado de represas mineras en condiciones muy precarias, y uno de los principales acuíferos que abastece a la ciudad, el de Pinanema, con 200 kilómetros cuadrados, está amenazado por las infiltraciones de un vertedero controlado al que llegan 9.000 toneladas de basura cada día.

 

 

La dejadez de las autoridades respecto a la calidad del agua que rodea a la ciudad ya protagonizó las portadas de medio mundo hace cuatro años, poco antes de los Juegos Olímpicos. La bahía de Guanabara, donde se disputaron las pruebas de vela, que asustaba a los atletas por su contaminación, es la misma en la que desembocan decenas de ríos y riachuelos putrefactos. Muchos de ellos abastecen indirectamente el agua que sale del grifo de los cariocas.



Comentarios

envía el comentario