Los mosquitos, en pie de guerra: ya ni se esperan al verano para picarnos

Las altas temperaturas inusuales y las lluvias intensas de enero han ayudado a crear unas condiciones muy favorables al desarrollo de estos animales en pleno invierno

Imagen de un mosquito picando a una persona
Las condiciones excepcionales de estos días han ayudado a que la población de mosquitos prolifere en pleno invierno | Archivo

Justamente hoy se han hecho públicos los resultados de los registros de temperaturas del mes de enero, situándose en el enero de 2020 como el más cálido jamás registrado. Este nuevo récord, va de la mano de otro fenómeno totalmente anormal para invierno, como es el récord de temperaturas que se han dado estos primeros días de febrero.

Pero la cosa no acaba aquí, ya que si hablamos de cosas atípicas en invierno, debemos nombrar los mosquitos, estos animales que nos tienen acostumbrados a picarnos en verano. Pero este 2020 ha empezado siendo excepcional, así que los mosquitos no podían ser menos, y estos días están dando ya guerra en numerosos puntos españoles, siendo Málaga y alrededores una de esas áreas donde más han proliferado.

Los vecinos de Málaga y del Valle del Guadalhorce han tenido que recurrir de nuevo al uso de insecticidas y de los repelentes de mosquitos en un momento en que estos animales deberían de estar latentes.

¿Ahora pican?

No es casualidad que las altas temperaturas de estos días, juntamente con las lluvias de enero hayan ayudado a proliferar a estos animales. De hecho, el agua es fundamental para que se reproduzcan los mosquitos.

Las lluvias intensas de hace un par de semanas han creado charcas que han servido para la reproducción del mosquito. Las larvas de mosquito necesitan una semana para que se conviertan en adulto. Por lo tanto, desde que dejó de llover, hasta pasados 7 días, es cuando empieza a multiplicarse su población. Además, las altas temperaturas, y también del agua, han acelerado este proceso.

Las que pican son las hembras, y estos días de condiciones excepcionales están aprovechando antes de que llegue una racha de frío, y sobre todo, a la incertidumbre de nuevas lluvias. Es por eso que la estrategia de reproducción durante esta época del año es urgente, porque puede cambiar el tiempo rápidamente. Sin embargo, no cabe esperar que se mantengan durante mucho tiempo si no llueve, ya que si hay falta de agua los huevos y las larvas se quedan latentes sin que lleguen a ser adultos.

¿Es por culpa del cambio climático?

Según el catedrático de Zoología de la Universidad de Málaga (UMA), Raimundo Real, la incidencia del cambio climático en esta eclosión temprana pone de relieve que está detrás, aunque de una manera «blanda», en el sentido de que los episodios concretos no se pueden atribuir, pero sí tiene influencia porque los inviernos son cada vez más suaves, aunque la causa directa en este caso sea la lluvia y las temperaturas altas.

Como ejemplo, comenta que cada vez más especies insectívoras se mantienen en invierno en Málaga. «Veo mucho volar a los aviones roqueros, de la familia de la golondrina, que siempre han estado en invierno pero ahora están más activo, con grupos en Marbella y Rincón, y eso significa que están comiendo mosquitos».

Por ello, Real aboga por adaptarse a las nuevas circunstancias, y fomentar el cambio completo del ecosistema: «Si está el mosquito que también esté el mosquitero, el petirrojo y el colirrojo; y las charcas vivas con libélulas y anfibios, con un equilibrio ecológico del ecosistema. Y es que los mosquitos también son necesarios. No se trata de exterminarlos ni temerlos, sólo protegerse en casa, porque muchas especies viven de ellos».


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