Quién es María Dolores Pradera: vida y amores de la 'flor de canela'

La actriz y cantante mantuvo una vida discreta y fue una gran amante de las joyas.
María Dolores Pradera fue una todoterreno en los escenarios | Agencias

Si usted va paseando por el barrio de Tetuán, en Madrid, es muy probable que se acabe encontrando con la placa que adorna el número 22 de la calle Orense: ‘En esta casa vivió María Dolores Pradera (1924-2018). Cantante y actriz de excepcional elegancia y serenidad, paseó su fina estampa por las calles de Tetuán’.  

Es el homenaje de Madrid a una de sus hijas más ilustres, la actriz y cantante María Dolores Pradera que triunfó en el cine y el teatro y dejó tras de sí numerosos éxitos en la música con canciones folklóricas hispanoamericanas.  

Biografía de María Dolores Pradera

Nacida en Madrid en 1924, María Dolores Pradera se fue a los seis años a Chile, donde su padre tenía negocios en la zona salitrera, y al volver a España inició el bachillerato. Sin embargo, nunca acabó los estudios: en quinto curso de bachiller, en 1941, participó en su primera película y se entregó definitivamente al mundo del espectáculo.

Una vida consagrada al cine, el teatro y la música

Esta artista polifacética también pisó prematuramente los escenarios, y además de formar parte de la Compañía de Guadalupe Muñoz Sampedro, representando varias obras de éxito, fue contratada por el Teatro Nacional María Guerrero.

En los años 40 y 50, María Dolores Pradera se significó como actriz en el teatro y en el cine, pero poco a poco fue abandonando la interpretación para dedicarse a su otra gran faceta, la canción. Realizó varias giras por latinoamérica con Los Gemelos, y creó a su alrededor un gran número de admiradores por el renovado aire que imprimió al folklore latinoamericano.

A finales de los ochenta, y tras unos años de enfermedad, llegaron los reconocimientos y los discos recopilatorios, mientras seguía firmando éxitos. Junto al Premio Nacional de Teatro y Medalla de Oro al mérito de las bellas artes, María Dolores Pradera logró premios destacados como un Grammy, un Ondas y la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

Murió en Madrid, el 28 de mayo de 2018, por causas naturales. Tenía 93 años.

Películas, obras y canciones de María Dolores Pradera

La Pradera, como la conocían sus fans, y la Praderita para los amigos, saltó a la fama en 1943 y 1944 con las películas ‘Altar Mayor’ e ‘Inés de Castro’. En el cine protagonizó grandes éxitos como ‘Es peligroso asomarse al exterior’ y ‘María Antonia la Caramba’, y es recordada en el teatro por funciones como ‘Madre, el drama padre’ y ‘El jardín de los cerezos’.

Aunque su faceta musical es más conocida gracias a éxitos internacionales como ‘Amarraditos', ‘La flor de canela’, ‘El rosario’, ‘La fina estampa’, ‘Que te vaya bonito’ y ‘El tiempo que te quede libre’.

Los amores de la flor de canela

La discreción formó siempre parte de la personalidad de María Dolores Pradera, que sólo se casó una vez, con el actor Fernando Fernán Gómez. Se casó con él en 1945, y aunque lo recordó como el gran amor de su vida, además de como un actor y un director maravilloso, se acabaron separando por sus juergas en Barcelona y el Madrid de la posguerra.

Siete años juntos y dos hijos, Fernando y Helena, son el balance del matrimonio entre María Dolores Pradera y Fernando Fernán Gómez. Amante de la discreción, la actriz y cantante supo mantener su vida sentimental en secreto y sólo se le conocieron dos amores más: un abogado de identidad desconocida, y el que fuera director del diario ABC, Luis Calvo.

Más conocido es en cambio su estrecha amistad con Lola Flores, con la que celebraba fiestas hasta alta horas de la madrugada, y su pasión por las joyas, con las que obsequiaba a sus mejores amigas. Acabó sus días en un misterioso retiro.

Anécdotas de María Dolores Pradera

Una de las anécdotas más célebres de María Dolores Pradera fue cuando entró con su amiga y mano derecha Maika Verdugo en una farmacia: ‘Ella era muy blanca, yo muy morena, y le preguntaron si yo era su hija, a lo que ella respondió: sí, la tuve con un mexicano pero no se lo digan a nadie’. Así lo contaba su amiga entre risas.

María Dolores Pradera dejó a sus hijos el piso de la calle Orense, que se puso en alquiler poco después de su muerte. Poca amante del lujo, sí que tenía en cambio devoción por las joyas. Cuenta su compañera en la cadena COPE, Carmen Jara, que en una ocasión se le acercó con un obsequio: una cajita que contenía una gargantilla de oro y coral fundida con las joyas de María Félix y Lola Beltrán.