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PREVISIÓN

Chubascos en el noreste, en un sábado soleado

El guardia civil de La Manada niega que su destino a Ibiza fuera un error

El nombre de Antonio Manuel Guerrero era uno de los que figuraba en el avance «provisional de destinos forzosos»
Imagen de archivo de Antonio Manuel Guerrero. | EFE

 

«No solicité ese destino. ¿Tú crees que ha sido un error informático? No puedo hablar nada pero un error no ha sido. Que cada uno piense lo que quiera».  Así de tajante se ha mostrado Antonio Manuel Guerrero, el guardia civil de La Manada, después que en ‘El Programa del Verano’ le preguntaran por la plaza en un cuartel de Ibiza que le fue asignada durante unos minutos.

 

De este modo, ha puesto en duda que la adjudicación fuera un «error informático» como apuntaron desde el Instituto Armado, aunque no ha querido entrar en detalle de cuál pudo haber sido el motivo.

 

Antonio Manuel Guerrero, destinado a Sant Antoni de Portmany

La noticia saltaba el pasado 16 de agosto, cuando el diario ‘El País’ reveló que en un documento interno de la Guardia Civil aparecía el nombre del condenado por abusos sexuales en los Sanfermines de 2016. En concreto, se le asignaba de forma provisional un puesto en la unidad de Seguridad Ciudadana del municipio ibicenco de Sant Antoni de Portmany.

 

Se trata de un documento que forma parte de un avance «provisional de destinos forzosos» que se genera automáticamente cuando se lleva un tiempo sin destino. El archivo se publicó a nivel interno para que los afectados —un total de 66 agentes entre los que se encontraba Antonio Manuel— pudieran presentar alegaciones.

 

«Un error informático»

Rápidamente, desde el Ministerio del Interior aseguraron que la aparición del miembro de La Manada en esa lista era debido a «un error informático». Actualmente Antonio Manuel Guerrero se encuentra «activo sin destino» desde su puesta en libertad provisional, motivo por el cual el ordenador lo incluyó de forma automática en la lista.

 

Sin embargo, existe una orden superior dictada tras su detención en julio de 2016 que impide la posibilidad de que se le asigne una plaza «mientras no se dicte sentencia firme o auto de sobreseimiento en el proceso en el que se encuentra». De hecho, la lista en la que aparecía su nombre apenas estuvo publicada 40 minutos en la página interna de la Guardia Civil antes de ser corregida.