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Ah, ¿que todavía es enero? Vas a flipar con la explicación científica del mes eterno

No, no estás dentro de la película de 'El día de la marmota', ni tampoco en la serie 'Russian Doll' de Netflix. Hay una explicación científica para que este mes parezca eterno
Fotograma de Lisa Simpson en un capítulo de Los Simpson. Se ha convertido en meme.
Tranquilos, que ya se acaba... | Los Simpson

El otro día recibí un WhatsApp de una amiga que me decía «Joder, qué largo se me está haciendo enero». Y yo, que no suelo saber ni en qué día vivo, miré el calendario del móvil y me quedé paralizada al ver que aún estábamos a día 26. No me quedó otro remedio que contesarle: «Ah, ¿¿¿Qué todavía es enero???»

Memes, memes, y más memes

Pues bien, cuál fue mi sorpresa al entrar a Twitter y ver que son muchas las personas que se sienten igual. Y es que el mes de enero, en general, se nos está haciendo eterno. Mal de mucho, consuelo de tontos, o eso dicen.

Twitter, Instagram y Facebook se han inundado de memes haciendo referencia a esta eternidad y, aunque nos consuele no ser los únicos a los que se les está haciendo larguísimo el mes, la situación empieza a ser desesperante.

Tenemos una explicación... y es científica

Pero ahora viene lo mejor. Al parecer no es coincidencia que todos nos sintamos así: hay una explicación científica.

Varios científicos de la ‘University College of London’ han publicado un artículo en la página ‘Newstatesman’ en la que hablan sobre el tema.

Resulta que todo es a causa de el llamado ‘reloj de la dopamina’. Sí, sé que te has quedado igual al leer el nombre, así que te lo explicaré: cuando el ‘reloj de la dopamina’ se presenta en niveles altos, nuestro reloj interno se acelera y provoca que sintamos que el tiempo pasa más rápido.

Como el reloj no es tonto, esto sucede en meses como diciembre, ya que estamos sobre estimulados entre polvorones, vacaciones, celebraciones y regalos.

Pero cuando el mes de diciembre se termina (y con él la felicidad de los festejos y la llegada de la ‘cuesta de enero’), el paso del tiempo empieza a parecer más lento de lo que en realidad es.

En el artículo, los investigadores sostienen que «Es posible que al retomar el trabajo después de navidad produzca un montón de aburrimiento (en comparación con la diversión que se produce durante las fiestas de fin de año), la que puede derivar en que el tiempo vaya más lento en enero». ¿Cómo te quedas?

Yo me he quedado atónita, pero, pensándolo bien, tiene todo el sentido del mundo. ¡Esperemos que el mes de febrero (si es que llega algún día) no sea igual!



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