Animales: crean otro embrión para salvar el rinoceronte blanco del norte de la extinción

Los científicos han conseguido reproducir otro embrión gracias a la fecundación “in vitro” para intentar salvar esta especie que se encuentra en amenaza inminente de extinción

La extinción de algunas especies de manera natural a veces ya es inviable. Pero los avances científicos pueden llegar a ayudar que estas especies tan emblemáticas no desaparezcan de la faz de la Tierra después de años y años de su existencia.

Es por eso que los científicos están trabajando de nuevo para salvar la extinción de los rinocerontes blancos del norte, una especie de la que solo quedan en el mundo dos hembras, Najin y Fatu.

Para lograr esta meta, estos expertos han anunciado que han conseguido reproducir otro embrión de esta especie, que se une a los dos que ya habían desarrollado el pasado septiembre de dos óvulos fecundados "in vitro".

«El equipo ha repetido el procedimiento de extracción de óvulos a las hembras el 17 de diciembre de 2019 y ha sido capaz de crear un nuevo embrión en Navidades», explicó en un comunicado el equipo de organizaciones y científicos que trabajan en este proyecto.

 

Especie a los límites

Tras la muerte del último rinoceronte blanco del norte macho del mundo, Sudán, en marzo de 2018 en la reserva keniana de Ol Pejeta, la especie se consideraba extinta por solo quedar las dos hembras que viven en Kenia.

Sin embargo, el pasado 23 de agosto, un equipo de científicos y veterinarios consiguieron extraer por primera vez en la historia un total de 10 óvulos inmaduros, que fueron enviados a los laboratorios Avantea en Cremona, en el norte de Italia.

Siete de estos diez óvulos (4 de Fatu y 3 de Najin) consiguieron ser fecundados con esperma de dos machos de rinocerontes blancos del norte (Suni y Saut) el 26 de agosto, pero solo dos de Fatu evolucionaron hasta convertirse en embrión.

Se trató de los primeros embriones de este tipo fecundados in vitro en un laboratorio italiano, y un «importante avance» en el intento de salvar a esta especie de la extinción. Este mismo proceso se ha repetido ahora. Ha vuelto a ser uno de los óvulos fecundados de Fatu el que ha conseguido desarrollar un embrión viable, que será también conservado en nitrógeno líquido a la espera de poder ser implantados en una madre subrogada.

 

Queda esperanza

El ministro keniano de Turismo y Vida Salvaje, Najib Balala, aseguró en un comunicado que se trata «de una gran victoria para Kenia y sus compañeros, ya que los rinocerontes blancos del norte se enfrentan a la amenaza inminente de la extinción».

Najin y Fatu, los dos últimos ejemplares de rinoceronte blanco del norte que quedan en el mundo, fueron trasladadas a Kenia desde la República Checa en 2009 junto a dos machos, Suni (fallecido en 2014) y Sudán, con la esperanza de que su hábitat natural estimulara la procreación.

Sudán, el último macho superviviente, padre de Najin y abuelo de Fatu, fue sacrificado en marzo de 2018 en Ol Pejeta tras agravarse significativamente las dolencias que sufría.