La dura realidad de los refugiados sirios

Desde que comenzó el conflicto de Siria son miles las personas que han tenido que huir del país para sobrevivir, sin embargo, sus condiciones de vida se han convertido en pésimas
La dura realidad de los refugiados sirios | Cedida

 

Pasados  varios meses desde que el  grupo yihadista Estado Islámico fuera derrotado en Siria, las consecuencias del  conflicto en el país siguen presentes. Hasta  el momento la interminable guerra de Siria, que comenzó en 2011, ha provocado que haya más de 5 millones de refugiados viviendo en unas condiciones terribles, según datos de 2016.

 

Ese mismo años ya se estimó que la cantidad de personas fallecidas en el conflicto era de  470.000 y los heridos llegaban casi a los 2 millones de personas.  La gran mayoría de supervivientes se  convirtieron en refugiados y su vida desde entonces ha sido cada vez más difícil.

Fueron huyendo poco a poco a distintos lugares de la geografía europea,  la guerra de Siria ha provocado  el éxodo más grande de personas de un país. Muchas de estas personas  han  acabado en campos de refugiados sirios o europeos,  aunque en ellos las condiciones de vida tampoco son las adecuadas.

 

Mujeres y niños, los más vulnerables

Sin duda alguna, el sector de la población que más está sufriendo las consecuencias de  la guerra es el de las mujeres  y niños, especialmente cuando se trata de familias de los milicianos que se enfrentaron a  Occidente en las filas del grupo Estado Islámico.

Muchos de ellos han acabado en campos de refugiados en Síria, allí, sin embargo, viven un infierno. Al  parecer, sus condiciones  son precarias y extremas y la falta de recursos algo normal, pese a las ayudas que se envían desde el exterior. 

Conseguir un trabajo con el que sobrevivir es difícil y el tenerlo no garantiza una buena  vida,  pues se llegan a hacer jornadas de 12 horas sin ningún día de descanso por sueldos muy bajos.

 

La dura realidad de los refugiados sirios | Cedida

 

Ropa, alimentos, agua, atención médica… todo ello es necesario para ayudar a los refugiados del conflicto sirio.  Una gran ayuda, por ejemplo,  es  la que proporcionan las ONG,  aunque solo con ello no basta para solucionar el problema.

Los refugiados que no  viven en campos tampoco tienen  una vida mucho mejor.  Se han visto obligados a vivir en campamentos, en barracones e incluso en casas-contenedor. Una gran  parte de ellos en Turquía, que abrió las puertas a los refugiados aunque hace pocos días el  presidente del país habría expulsado a cientos de ellos.

 

Turquía expulsa a los refugiados por la crisis económica

La situación para los refugiados que se encuentran en Turquía parece haber empeorado en los últimos días.  Según  informó ‘The Washington  Post’, el  presidente del país, Recep Tayyip Erdogan estaría expulsando de Turquía a cientos de refugiados  sirios a  los que años atrás les abrieron  las puertas.

Hasta el momento las personas  sirias que huían de su país tenían que registrar una solicitud de ‘protección temporal’,  sin embargo, el gobernador comunicó la semana pasada que no se iban a tramitar nuevas  solicitudes.

 

Además, dio hasta el  20 de agosto a los registrados en otras provincias del país, pero que sean residentes en la metrópoli, para volver a las urbes en las que solicitaron esa protección temporal. Parece que una vez regresan a esos lugares, desde allí los expulsan de nuevo a su país de origen.

Todo ellos después de que la tasa de desempleo haya aumentado en el país y tras el reproche al gobierno por ofrecer a los sirios acceso a la sanidad y educación públicas.