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El que fue el cuarto lago más grande de la Tierra está a punto a secarse

El mar de Aral, que tenía el doble de extensión que Bélgica, es hoy escenario de un grave desastre ecológico
Lo que queda del Mar de Aral este 2019 | ESA

 

El satélite Proba-V de la ESA ha tomado esta semana una fotografía de lo que queda del Mar de Aral, que una vez fue un oasis de agua y un vergel agrícola, el cuarto lago más grande del mundo y hoy es un desierto.

Proba-V es un satélite de la Agencia Europea encargado de mapear la cobertura terrestre y el crecimiento de la vegetación en todo el planeta cada dos días. Con esta misión, compara el estado del mar de Aral respecto anteriores meses y años. El Mar de Aral fue una vez un gran lago dulce encerrado entre Kazajstán en el norte y Uzbekistán en el sur, con un área de 68.000 kilómetros cuadrados, el doble que Bélgica.

Sin embargo, el mar de Aral se ha reducido dramáticamente desde los años 1960, cuando los proyectos de irrigación agrícola de la Unión Soviética desviaron el agua de los ríos que lo abastecían, informa la Agencia Espacial Europea en el comunicado de la fotografía. 

Para la década de 2000, el lago se había reducido a aproximadamente el 10% de su tamaño original, dividiendose en dos lagos, y en 2014 el Lago del Sur con forma de herradura prácticamente se había secado, completandose un desastre ecológico sin precedentes, y dejando la región sin una importante fuente de agua y regulador de la temperatura ambiental.

Comparativa de la extensión del Mar de Aral, entre 2010 (izquierda) y 2015 (derecha) | NASA

 

De oasis a desierto

Los niveles de agua subterránea también cayeron a causa de la sobreexplotación del lago (algo parecido pasa actualmente en las lagunas de Tablas de Daimiel, en Ciudad Real), la vegetación fue muriendo y se derrumbó una industria pesquera que antes prosperaba.

Los lechos expuestos formaron el recién bautizado Desierto de Aralkum, generando tormentas de arena con plaguicidas que pueden llegar hasta el Himalaya. Se están realizando esfuerzos para estabilizar la situación, incluida la replantación de vegetación resistente para reducir las tormentas de arena.

En 2005, se completó la presa Kok-Aral para recuperar los niveles de agua en el Lago del Norte, ubicada en el lado este-fondo. Además, periódicamente se abre una compuerta para reponer el Lago del Sur. Poco a poco va recuperando extensión pero no recuperará nunca su máximo esplendor.