Contaminación ambiental: Qué es, tipos y consecuencias

Causas y consecuencias de la contaminación ambiental y consejos para reducirla.
Imagen de una ciudad contaminada con el aire de color rojizo
La contaminación es una de las principales amenazas para el planeta | Unsplash

Nueve de cada diez personas en el mundo respiran aire contaminado. Cada año llegar al mar nueve millones de toneladas de plástico. La diversidad de especies se ha reducido un 33% en los últimos años. Cada minuto desaparecen 40 hectáreas de selva en algún punto del planeta. ¿Qué es la contaminación, qué la causa, qué consecuencias tiene y qué tipos existen?

¿Qué es la contaminación ambiental?

La contaminación ambiental es la presencia de agentes nocivos químicos, físicos o biológicos en el medio ambiente, ya sea en entorno natural o artificial. La principal causa de la contaminación es la actividad humana y tiene consecuencias graves sobre la vida de los seres vivos y los seres humanos que habitan el planeta.

La contaminación se produce cuando en un entorno entran elementos que no deberían estar en él rompiendo así el equilibrio de un ecosistema. Este proceso se origina con la aparición de contaminantes físicos, químicos o biológicos que en cantidades muy altas alteran las condiciones de los organismos que habitan en el aire, en el agua y en la tierra.

Al cambiar el ecosistema de estos medios se modifican también las condiciones de los medios vitales para la vida de los seres vivos y las personas. El aumento de la población y la actividad humana han convertido la contaminación ambiental en una de las principales amenazas para el planeta y la humanidad.

Causas y consecuencias de la contaminación

Cada vez hay más consciencia sobre el aumento de la contaminación en el planeta y los efectos que esto tiene para el medio ambiente y las personas. La mejor forma de tomar consciencia de ello es conocer las causas y las consecuencias de la contaminación ambiental.

Causas de la contaminación ambiental

Los pesticidas y los productos químicos son una de las principales amenazas para el medio ambiente, pues liberan gran cantidad de gases perjudiciales para la atmósfera y perjudican el estado del suelo y las fuentes de agua.

El otro gran causante de la contaminación ambiental actual es la deforestación. Los árboles ayudan a mantener el equilibrio medioambiental, pero en los últimos años la desaparición de árboles por la acción humana se ha acelerado peligrosamente y eso hace que las sustancias nocivas en el aire se reproduzcan con más facilidad.

Por otro lado, el aumento de la población conlleva un aumento de los desechos industriales y domésticos, y esto tiene un impacto negativo en el entorno. Otra causa de la contaminación son los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas natural, entre otros). 

Consecuencias de la contaminación

Una de las principales consecuencias de la contaminación ambiental es el calentamiento global o efecto invernadero. Esto se produce porque la acumulación de gases y sustancias tóxicas en la atmósfera impide que la radiación solar vuelva al espacio, de donde vino. Esto produce a su vez la desaparición de especies, la subida del nivel del mar y la desertización.

La contaminación ambiental tiene consecuencias directas sobre los seres humanos. De forma directa, con la aparición y propagación de enfermedades como las respiratorias o las víricas, y de forma indirecta, con la desaparición de ecosistemas necesarios para la vida, que obliga entre otras cosas a las migraciones forzadas.

En líneas generales, además, la destrucción de estos ecosistemas dificulta o impide la existencia de vida vegetal y animal, y los expertos advierten de la desaparición acelerada de especies necesarias para mantener el equilibrio en el planeta. 

Tipos de contaminación

Las causas y las consecuencias de la contaminación depende de las sustancias que la originan y el medio en el que actúan. A partir de estos parámetros podemos definir varios tipos de contaminación que actúan al mismo tiempo en nuestro planeta.

Contaminación atmosférica

Según datos oficiales, 1 de cada 8 muertes en el mundo tiene que ver con la contaminación del aire, y este tipo de contaminación ya mata más personas que el tabaco o el sida. Pero, ¿qué es la contaminación atmosférica? 

La contaminación atmosférica es la acumulación en las distintas capas de aire de la atmósfera terrestre de sustancias y formas de energía ajenas a su configuración natural. Gases como el monóxido de carbono y los óxidos de nitrógeno, y sólidos en suspensión como los aerosoles son los principales elementos que alteran el balance químico y energético del aire.

La contaminación ambiental puede tener como consecuencias problemas respiratorios, lluvias ácidas, la contaminación del agua, la destrucción de la capa de ozono y el efecto invernadero.

Contaminación acuática

El agua es uno de los principales recursos para la vida en el planeta. Sin embargo, la presencia de agentes contaminantes en lagos, ríos y mares alteran su composición química produciendo lo que se conoce como contaminación acuática, una de las más graves del planeta.

Según la ONU, el 3,1% de las muertes anuales se deben a aguas contaminadas, Las aguas residuales, la basura y desechos sólidos, productos químicos, los sedimentos y los materiales radiactivos son solo algunos de los causantes principales de la contaminación acuática, siendo la acumulación de plástico una de las alarmas actuales que más preocupan.

Todos estos factores de contaminación acuática traen consecuencias graves como alteraciones químicas, desastres biológicos y contaminación aérea y terrestre. 

Contaminación del suelo

Se habla mucho de la contaminación atmosférica y la contaminación acuática, y en cambio se habla más bien poco de la contaminación del suelo. ¿Qué es la contaminación del suelo? La alteración de las propiedades químicas del suelo por la presencia de sustancias tóxicas que lo hacen incompatible con la vida natural y humana.

Los pesticidas y agroquímicos, los desechos industriales, los residuos humanos, el petróleo y las sustancias radiactivas son los principales causantes de la contaminación del suelo, que afecta también al aire y al agua de forma negativa.

Al perder su fertilidad, el suelo deja de ser un medio compatible con la vida animal y vegetal, y una de las consecuencias de la contaminación del suelo son las migraciones. Otra es la contaminación acuática, pues la lluvia limpia el suelo y arrastra los tóxicos hacia el mar.

Contaminación térmica

La contaminación térmica es la alteración de la temperatura del medio ambiente causa por la acumulación de productos tóxicos. La contaminación térmica puede dar lugar al efecto invernadero o calentamiento global, cuando aumenta la temperatura, o al enfriamiento global, cuando baja la temperatura. 

El planeta tiene sus propios mecanismos para mantener en equilibrio una temperatura media que hace posible la vida. Cuando esta temperatura aumenta o disminuye de forma abrupta o continuada, la vida en el planeta se ve amenazada.  

La erosión del suelo, la deforestación, la emisión de gases, la actividad industrial y la generación eléctrica son las principales causas de la contaminación térmica, que tiene como consecuencias el aumento del nivel del mar, desastres naturales y la desaparición de especies.

Contaminación radiactiva

La contaminación radiactiva o nuclear es la aparición espontánea de partículas tóxicas en el ambiente como resultado de un desastre natural o artificial. Este tipo de contaminación se produce cuando hay una presencia de radioisótopos más alta de lo normal en el ambiente, teniendo efecto sobre las personas, la comida, el suelo y el agua.

La contaminación radiactiva natural se produce cuando aumenta el nivel de radioisótopos que se encuentran en la corteza terrestre o en la atmósfera por los rayos cósmicos. La artificial se produce por la acción de radioisótopos causados por la actividad humana.

La principal causa de la contaminación radiactiva es la utilización de materiales tóxicos en experimentos militares, vertidos de desechos, actividad industrial y desastres nucleares. 

Contaminación acústica

La contaminación acústica es la menos peligrosa de todas porque no se acumula en el medio, pero sus efectos también pueden llegar a ser perjudiciales para los que están alrededor. ¿Qué es la contaminación acústica? La alteración de los niveles normales de sonido por la presencia de ruidos molestos y excesivos de forma prolongada.

Las autoridades sanitarias ponen el límite auditivo en los 70 decibelios, aunque lo ideal para el descanso son 55. Sin embargo, la mayoría de la población está expuesta a ruidos derivados de la actividad industrial o las actividades de ocio, lo cual tiene graves consecuencias.

Las principales consecuencias de la contaminación acústica para el hombre son la poca calidad del sueño a corto plazo, que causa problemas como la ansiedad y la depresión, y a largo plazo pérdida de audición y la interferencia comunicativa. 

Consejos para reducir la contaminación

La principal causa de la contaminación es la actividad humana. Los gobiernos están intentando regular las actividades industriales para reducir la contaminación, pero existe también una responsabilidad individual que puede cambiar las cosas con pequeñas acciones.

Reciclaje

Uno de los principales problemas es la multiplicación de residuos, así que la solución está en reciclar estos residuos para reutilizar productos que ya cumplieron su primer uso y clasificarlos para facilitar el proceso. 

El primer paso de la cadena de reciclaje empieza en el hogar, por eso es recomendable dividir los contenedores de basura por colores y tipos de desechos: plástico, papel, orgánico, cristal, metal y baterías. Para cada producto hay que separar el plástico, el papel, los restos de comida, etc. Lo mejor es enseñar a reciclar a los niños desde bien pequeños.  

Transporte público

Otra forma de reducir la contaminación es utilizar el transporte público, un pequeño gesto que ayuda a la reducción de vehículos que generan gases de efecto invernadero. También puedes utilizar como vehículo para desplazarte la bici, el metro o los coches eléctricos.

Consumo responsable

El consumo responsable abarca muchas definiciones pero se trata básicamente de comprar sólo aquello que necesitas, con lo cual se reducen los residuos. Dentro del consumo responsable entra también la compra de productos de proximidad o de productos ecológicos, que ayuda a mantener el medio ambiente en un mejor equilibrio.

Colaboración con organizaciones

Hay organizaciones sin ánimo de lucro que se dedican a promover el compromiso con el medio ambiente a través de campañas de concienciación, reciclaje, consumo responsable y otras iniciativas. La más conocida es Greenpeace, pero hay muchas otras que trabajan por un medio ambiente más limpio y con las que puedes colaborar para aportar tu granito de arena.

Veganismo y vegetarianismo

Aunque mucha gente lo ignora, la forma de alimentarnos tiene también un impacto directo en el medio ambiente. El consumo de carne favorece la ganadería intensiva con la utilización de productos químicos y la emisión de gases que esta conlleva. Una de las formas individuales de cambiar la realidad es optar por dietas sin carne, como el veganismo o el vegetarianismo.

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